1era parte: “Señor, si quieres…”

NUEVA SERIE KYROS!

“LOS MILAGROS DE JESUS”

SI NO CREES EN LOS MILAGROS, PLEASE CHECK THIS OUT!

 

 Para empezar hagámonos algunas preguntas sobre el leproso:

a)      Como te lo imaginas físicamente?

b)      Como crees que fuese su estado de ánimo… Como se sentía?

c)      Como era tratado por la gente del pueblo?

d)      Qué tal de su familia?

e)      Como vivía y que hacia?

f)       Tenía amigos o enemigos?

g)      Se olvido Dios del hombre?

h)      Se olvido el hombre de Dios?

Una vez que hemos meditado en estas preguntas, podemos tener una imagen entre lo que leemos y lo que sabemos. Hemos leído que era un hombre leproso. Sabemos por lo que enseña la Biblia en el libro de Levíticos que las personas con lepra, eran marginadas fuera de la cuidad y lejos del contacto con la gente (Lev. 13). De esta manera evitaban que la enfermedad se propagara aun más y se convirtiera en una epidemia. La costumbre religiosa con el tiempo causo que la gente fuera dura de corazón con el necesitado (Isaías 3:14, Amos 8:4-7). Así que este hombre leproso del relato bíblico, era uno más de los muchísimos enfermos, pobres y maltratados de la sociedad de duro corazón. Los religiosos de ese tiempo se preocupaban mas por mantener su costumbre religiosa que por practicar la misericordia, aun cuando esta es más demandada por Dios mismo (Oseas 6:6).

Que sabemos entonces hasta ahora? Bueno que la sociedad en la que estaba este hombre leproso era una sociedad no solo religiosa-hipócrita, sino también una que por la opresión de los poderes políticos (tanto de imperios pasados, como del romano presente) se había volteado a su propia necesidad, olvidando la realidad que le rodeaba (Jer. 5:20-30, 6:13). Por lo tanto este hombre despreciado por la sociedad estaba apartado. El relato de Mateos nos dice que Jesús era seguido por “grandes multitudes” y entre esta multitud el hombre se acerco a Jesús. Nos dice la historia y costumbre judía que cuando un leproso se acercaba a la cuidad, la gente gritaba “leeeprosooo!” para anunciar el peligro que se acercaba. Todos salían corriendo, todos se apartaban, cuidaban que este no tocara nada, los religiosos hacían su camino a la pureza del templo y las  autoridades militares invasoras trataban de deshacerse de la persona enferma para que hubiera un caos público.

 A la luz de esto, podemos imaginarnos que la multitud de gente que seguía a Jesús debió haberse desaparecido mientras este se acercaba o tal vez se quedaron “pasmados” del susto y a la expectativa de ver que hacia este hombre sabio (Jesús) ante tal situación de impureza. Los 3 Evangelios (Sinópticos: Mateo, Marcos, Lucas) nos relatan que Jesús ni corrió, ni se aparto disimuladamente ante la amenazadora presencia de lepra. Al contrario, parece que tal hombre leproso se apresuro para caer ante los pies del Maestro, quizás pensando: “si no me apresuro, alguien gritara mi presencia, se apartaran de aquí dejando polvo, me sacaran con el desprecio de siempre y perderé la oportunidad divina con ese famoso maestro para ser sano”.

(SI QUIERES SABER MAS SOBRE EL CONTEXTO DE ESTA SITUACION Y TODO LOS DETALLES DEL ESTUDIO, DESCARGA EL ARTICULO COMPLETO AQUI: 1 PARTE – ‘SENOR SI QUIERES’)

UNA APLICACIÓN PARA EL CORAZON!

Habiendo visto el contexto histórico y bíblico de este relato uno puede entonces hacerse una aplicación que contenga un significado más profundo. Porque más profundo? Porque uno puede con todo lo estudiado, reflexionar sobre la profundidad del problema y descansar en la solución tan practica del Señor Jesucristo. Para poder hacer esto, yo he dividido el contenido del pasaje bíblico en dos partes importantes. La primera es la Actitud Humana reflejada en el leproso y la segunda es la Actitud Divina reflejada en Jesús. De estas dos actitudes, hay 3 elementos importantes en cada una de ellas que nos pueden guiar hacia la aplicación de hoy. El siguiente esqueleto es la demostración de todos esos elementos a aprender:

1.  ACERCARSE A JESUS: “Muchas veces nuestra fe descansa en nuestros recursos humanos y olvidamos que la naturaleza de la fe es una que sobrepasa lo que podemos pensar humanamente. Cuando decidimos usar la fe orientada a acercarnos a Dios (quien fue el que la deposito en primer lugar), entonces la fe encuentra la oportunidad de descansar confiada”.

2.  HUMILLARSE ANTE JESUS: “si quieres depositar tu fe acercándote a Jesús, debes por lo tanto confiar que es en El, donde podrás encontrar esperanza, amor, descanso, alegría, verdad, paz y todo aquello que tanto has anhelado en la vida. Si te humillas delante de Jesús, estarás descansando en El, estarás depositando todo lo que tú no puedes en Sus manos y al hacer esto tu humillación será como dormir confiadamente después de un largo día de trabajo.”

3.  RECONOCER LA VOLUNTA DE DIOS: “Con la misma fe que tu reconoces que Dios lo puede hacer todo y que él puede hacerte un milagro, con esa misma fe debes llegar a reconocer la voluntad de Dios, sea cual sea su decisión sobre tu situación. Muchas veces el Señor hará los milagros en nuestras vidas, pero también muchas veces será diferente de lo que la mayoría de las veces esperamos”

1.  DIOS SE MUEVE EN MISERICORDIA: “Esta misericordia se ve más clara cuando Dios observa que lo adoramos de adentro hacia afuera y no de afuera hacia adentro. Esta ultima descripción, es aquella que hacemos cuando nos postramos mas enfocados en lo que deseamos de Dios en vez de postrarnos más enfocados porque estamos delante de Dios. Cuando sabemos que Dios está allí por nosotros lo exaltamos por lo que es y no porque solamente quiero algo de Él.”

2.  DIOS DESEA POR NOSOTROS: “Claramente podemos aprender que en esta expresión el Señor Jesús quiso expresar su deseo de sanar al enfermo con fe. Nos expresa como el Señor Jesús se deleita en nosotros, pues El nos ama. Además de esto podemos entender que la voluntad del Señor está dispuesta hacia nosotros. Claramente al Señor Jesús le gusta inclinarse a nosotros con ayuda. ”

3.  DIOS DA UNA ORDEN:  “Ya que el Señor Jesús desea por nosotros, El mismo dará la orden para que las cosas sucedan como El perfectamente las tiene planeadas. Cuando Dios ordena, Dios pone las cosas en orden. En el Génesis Dios ordeno y el caos pasó a orden. Cuando el cuerpo está en desorden Jesús da la orden para poner las cosas en su lugar. “

CON QUE CONCLUIMOS ENTONCES?

“Concluyamos pues diciendo que una buena actitud humana disfrutara los beneficios de una perfecta actitud divina.”

QUIERES UN POWER POINT DE ESTE TEMA CON TODA LA INFORMACION DE CADA PUNTO VISTO, ENTONCES DESCARGALO AQUI: 1. ‘SENOR, SI QUIERES’

Sigue nuestra serie “Los Milagros de Jesus”, el proximo milagro es la conversion de agua a vino… Y POR FAVOR NO TE OLVIDES QUE ESTAMOS:

REDIMIENDO EL TIEMPO!

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